Sobrepeso y obesidad

El sobrepeso y la obesidad son una pandemia mundial.

En el 2016, un informe que había estudiado la evolución del IMC (índice de masa corporal) en más de 200 países desde 1975 a 2014, comprobó que el número de personas obesas y en sobrepeso superaba al número de personas en infrapeso (1). La tendencia a la ganancia de peso es alarmante en todo el planeta. La obesidad ha pasado del 9,6% de 1975 al 25,7% de 2014. Entre las varias causas están el sedentarismo, la automatización de la mayor parte de los trabajos y el aumento de ingesta calórica. Las nuevas generaciones no se libran del problema. En España alrededor del 40% de los niños sufre sobrepeso u obesidad.

Este desajuste supone un gasto importante en la salud pública, debido a sus consecuencias metabólicas. Entre ellas tenemos patologías cardiovasculares, óseas, la diabetes mellitus, algunos tipos de cáncer, la hipertensión, el colesterol alto, la apnea del sueño, desajustes hormonales, etc.

Cuando el sobrepeso se instaura en una persona durante años, suceden también cambios conductuales tales como la imposibilidad de controlar la ingesta, lo que deriva en el fracaso continuo de los regímenes para perder peso y la consecuente disminución de la autoestima. El sobrepeso pasa a ser un problema que afecta al área psicológica y social.

Para enfrentarse a esta situación se deberían seguir unas pautas generales como:

1.- No realizar ningún cambio que no se esté dispuesto a mantener en el tiempo. Los cambios de alimentación y actividad física para perder peso deben de ser permanentes o, por lo menos, mantenerse durante varios años: es decir, lo que se necesita es implementar cambios duraderos. Al organismo le cuesta mucho perder peso pues está evolutivamente creado para ganarlo y poner trabas a su pérdida. Durante toda la historia de la humanidad el problema ha sido la hambruna y no la opulencia, de ahí que sea difícil perder peso y, aún más, no recuperarlo.

2.- Hay que tomar conciencia de que cada vez que interrumpimos una dieta tenemos muchas probabilidades de ganar más kilos de los perdidos.

3.- El plan de actividad física debería empezarse por algo suave e irse incrementando a lo largo de los meses.

4.- En relación con la dieta, se puede empezar cambiando una comida a la vez, o renunciando a una cosa a la vez: por ejemplo, empezar quitando los dulces, luego las comidas muy calóricas, etc.

5.- Es aconsejable realizar cenas muy ligeras, desayunos moderados.

6.- No comer durante la noche y dormir las horas necesarias. Esto es muy importante.

7.- Puede haber un componente genético que dificulte perder peso, pero el factor principal es el estilo de vida. 

8.- El sobrepeso prolongado induce cambios epigenéticos y en nuestra microbiota intestinal, lo que hace que el proceso de perder peso y mantener esa pérdida sea más difícil. Es decir, es más fácil perder 4 kilos si los acabamos de ganar que una vez que estos estén asentados en el organismo.

9.- Huya de las dietas milagros y póngase en manos de un profesional que le eduque en su conducta alimentaria y que, además de perder peso, le ayude a seguir una dieta saludable. 

10.- Por último hay que entender que la obesidad es una enfermedad multifactorial tal y como demuestra este mapa publicado por el gobierno británico.

11.- Si desea adelgazar de manera definitiva, le aconsejo que trabaje estos 4 aspectos:

Fuentes consultadas:

1.- Trends in adult body-mass index in 200 countries from 1975 to 2014: a pooled analysis of 1698 population-based measurement studies with 19·2 million participants [Internet]. EE.UU. The Lancet. 2016. Consultado el 10 de octubre de 2017. Disponible en: http://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(16)30054-X/abstract