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Hipotiroidismo de Hashimoto

Hipotiroidismo

Como en muchas patologías podemos encontrar diferentes tipos de hipotiroidismo. Para entender cómo funciona el eje tiroideo te aconsejo que leas primero el blog ‘Alimenta tu tiroides’.

1.- Hipotiroidismo primario: se da cuando lo que falla es la propia tiroides. En estos casos baja la producción de hormonas tiroideas (en adelante HT) T4 y T3, las cuales dan un menor feedback negativo a la hipófisis y al hipotálamo. Estos órganos entonces aumentan la producción de sus hormonas las cuales suben su nivel en sangre. La que se mide es la TSH. Hay veces en las que la TSH no está por encima de su valor máximo, pero sí está acercándose al mismo lo cual es conocido como hipotiroidismo subclínico. Estos casos son suficientes para darnos la alerta y empezar, por lo menos, a controlar si lo estamos haciendo bien desde un punto de vista nutricional. Mirar el blog ‘Alimenta tu tiroides’.

El 90% de los casos de hipotiroidismo primario corresponde al llamado de Hashimoto que es de origen autoinmune, mientras que un 10% lo podríamos tener por déficit nutricionales, aunque también lo puede ocasionar un exceso de yodo a través del efecto Wolff-Chaikoff. Es importante asegurarse de estar ingiriendo la cantidad correcta de yodo (ni en exceso ni en defecto).

2.- Hipotiroidismo central (secundario y terciario): se da cuando lo que falla es la hipófisis (secundario) o el hipotálamo (terciario) generalmente por algún defecto congénito, trauma o estrés crónico o infección de larga duración.

3.- Hipotiroidismo por alteración del metabolismo tiroideo. Suele darse cuando el organismo en vez de sintetizar T3 a partir de la T4, prefiere sintetizar T3 reversa. Esto se da en casos de enfermedad como infección o inflamación (aunque sea de bajo grado per continuada en el tiempo).

Para sintetizar la T3 a partir de la T4 son necesarios unos cofactores como el hierro, el magnesio, el selenio o la B12, de ahí que un déficit nutricional instaurado puede hacer que no tengamos niveles adecuados de T3 activa circulando y presentemos síntomas de hipotiroidismo.

4.- Hipotiroidismo por disfunción en los receptores de los tejidos periféricos los cuales no interaccionan correctamente con la T3.

¿Qué síntomas podría tener con cualquiera de estos tipos de hipotiroidismo?

Las hormonas tiroideas (en adelante HT) aportan el tono energético al organismo. Por ello cuando bajan los síntomas son de todo tipo.

1.- En la mujer puede haber amenorrea, es decir falta de regla. Esto se debe a que el organismo es consciente de que no hay suficiente energía para poder sobrellevar adecuadamente un embarazo de ahí que decida reducir las posibilidades de una concepción. Es una respuesta adaptativa a la falta de energía.

2.- Síntomas digestivos: Las personas hipotiroideas pueden presentar estreñimiento, hinchazón abdominal al final del día y dificultad para digerir.

Esto se debe a un desajuste del funcionamiento del sistema digestivo:

  • Hipoclorhidria. El estómago produce menos jugos gástricos lo que lleva a digestiones pesadas, baja absorción del hierro y baja acción antibiótica de los propios jugos. Es decir, la falta de HT hace que el estómago no esté lo suficientemente ácido como para romper las proteínas y liberar el hierro hemo, así como para transformar el hierro no hemo a una forma absorbible, de ahí que se genere un déficit de hierro.

En muchas ocasiones los pacientes con autoinmunidad de Hashimoto también tienen anticuerpos que originan una gastritis autoinmune. En estos casos, además de tener una baja absorción de hierro, tenemos también una baja absorción de vitamina B12.

En estos casos hay que intentar recuperar la acidez del estómago, regenerar la mucosa para poder restablecer la absorción de hierro.

  • Hay un menor vertido de bilis, lo que lleva a un enlentecimiento del tránsito (estreñimiento), dificultad para digerir y absorber las grasas y vitaminas liposolubles, y a una menor acción antibiótica de la bilis.
  • Hinchazón: la disminuida acción antibiótica del acido estomacal y de la bilis alcalina hacen que sobrevivan más bacterias de las deseadas lo que lleva a un desequilibrio en el ecosistema intestinal y a una mayor fermentación. Este cuadro recibe el nombre de SIBO (sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado), se puede detectar con el test de la lactulosa y tratar con antibióticos o hierbas y con dietas de exclusión a según de los resultados o de las características del SIBO.

Es importante entender el mecanismo en su conjunto ya que, por ejemplo, de nada vale tomar algo para el estreñimiento si este se debe a la falta de bilis. Podemos tratar el estreñimiento y, al mismo tiempo, estimular el vaciado de la bilis con hierbas amargas o jengibre.

3.- Déficit de hierro es bastante común debido a la hipoclorhidria. El resultado es un círculo vicioso ya que a su vez el déficit de hierro empeora la fabricación de las HT, así como el paso de T4 a T3.

El hierro participa en muchas funciones y no siempre da la cara con la anemia, ya que antes el organismo lo quita de otras funciones como las relacionadas con el buen funcionamiento de las HT. Es decir, es mejor estar cansados a no tener oxígeno en sangre. Por ello y para prevenir una anemia siempre hay que mirar los valores de la ferritina y de la transferrina.

Los pacientes con Hashimoto que tienen déficit de hierro y de B12 se suelen caracterizar por no presentar una mejoría en los síntomas del hipotiroidismo aun tomando Levotiroxina y habiendo normalizado los valores de la TSH.

4.- Frío. Es una consecuencia directa de tener las HT bajas. Una buena opción es optar por infusiones termogénicas a base de jengibre y canela.

5.- Cansancio y falta de energía. Al faltar las HT todo el tono vital decae que se manifiesta con un cansancio parecido al de la anemia en el cual la persona se levanta ya cansada.

A esta falta energética el organismo responde aumentando el cortisol y las catecolaminas. De ahí que la persona se sienta cansada y estresada. Ante esto hay que intentar modular el cortisol resolviendo las situaciones que nos estresan, meditar, hacer psicoterapia, etc.

6.- Caída de pelo y fragilidad en las uñas

Aunque los síntomas sean genéricos es importante realizar una analítica para ver dónde puede estar fallando el eje.

Añadir, además, que para solventar el hipotiroidismo adecuadamente no es suficiente con tomar Levotiroxina. Hay personas que aún con este fármaco siguen presentando síntomas y esto se debe normalmente a la falta de algún cofactor necesario para la síntesis de T3 a partir de la T4 (Levotiroxina)

Por ejemplo, si tienes déficit de hierro, la Levotiroxina te va a ayudar solo parcialmente ya que la activación a T3 estará limitada al hierro disponible y así sucesivamente.

¿Por qué se origina el hipotiroidismo de Hashimoto?

Para que se desarrolle tenemos que presentar:

1.- Predisposición genética con familiares que presenten algún tipo de enfermedad autoinmune sin que sea necesario que sea Hashimoto. De hecho, una de las pruebas es la búsqueda de los anticuerpos.

2.- Situaciones de estrés metabólico en la glándula tiroidea que facilite la infiltración de los glóbulos blancos del sistema inmunitario el cual se activa erróneamente y acaba destruyendo nuestro propio tejido.

Esta situación se da por desequilibrio en los micronutrientes como puede ser déficit de selenio (aumenta la oxidación dentro de los tirocitos) o glutatión o hierro o yodo, aunque también puede ser por exceso de yodo (efecto Wolff Chaikoff).

Otro factor que estresa la tiroides es una infección crónica en la zona de la garganta. Por proximidad a la zona, los linfocitos acaban infiltrándose en la tiroides aun no siendo objeto primario de la infección. Es lo que se conoce como Tiroitidis de Quervain.

Otro factor es tener bacterias que presenten un azúcar en su membrana (el Neu5Gc) hacia el cual nuestro sistema inmune desarrolla anticuerpos. Puesto que este azúcar también se deposita en la tiroides, el sistema inmune acaba auto atacando los tirocitos. De ahí que siempre haya que controlar la salud intestinal del paciente con Hashimoto.

3.- Pérdida de tolerancia inmunológica

Hashimoto es al fin y al cabo una enfermedad autoinmune. Perdemos tolerancia cuando se reducen los linfocitos reguladores (serían los que calman las situaciones) que, de hecho, están reducidos en cuadros de Hashimoto, y aumentan los activos. Esto puede darse por:

  • La propia tiroglobulina a la que se une el yodo para formar las HT es más antigénica, es decir puede ser confundida por el sistema inmune como si fuese un elemento extraño a atacar.
  • Déficit de vitamina D hace que disminuyan los linfocitos reguladores. Hay que controlar su valor y suplementar si es necesario.
  • Cuando haya algún patógeno cuyos antígenos se parezcan a los nuestros (molecular mimicry), lo que induce a confusión el sistema inmune.
  • La celiaquía, la cual, está muy presentes en cuadros de Hashimoto.

Como ves sea cual sea la razón, si al final estás diagnosticado de Hashimoto conviene repasar tu plan nutricional y realizar los cambios necesarios en tu estilo de vida que permitan tranquilizar a tu sistema inmune.