Minerales y vitaminas

Cuando se habla de micronutrientes se hace referencia a los minerales y a las vitaminas. Los requerimientos diarios están establecidos por cada país. En Europa, además, la propia Agencia Europea para la Seguridad Alimentaria (EFSA) propone sus cifras.

Es importante remarcar es que con el cumplimiento de una dieta de patrón mediterráneo se supera ampliamente el 100% de los requerimientos, poniendo especial cuidado a las vitaminas E y D y algunos minerales como el calcio y el zinc. Hay que aclarar que no es necesario cumplir el 100% cada día pues el organismo tiene las reservas oportunas para enfrentarse con las oscilaciones de la dieta. Es curioso que se dé más importancia a los micronutrientes que a los macronutrientes.

Los minerales: 

Son sustancias funcionales y estructurales. No aportan calorías, pues de ellas no se puede obtener energía. Entre ellos se distinguen a los macro y microelementos y a los minerales traza. Los primeros son necesarios en cantidades superiores a los 100 mg/día, tales como el calcio, fósforo, potasio, sodio, cloro, azufre y magnesio; de los segundos se requieren cantidades que oscilan entre 1 y 100 mg/día y que son el hierro, manganeso, cobre, flúor y zinc, mientras que de los trazas se necesitan cantidades diarias inferiores al gramo. Los minerales traza son el selenio, iodo, mobildeno, cromo, níquel, boro y cobalto.

Actualmente existe mucha preocupación en la población acerca de la ingesta de los minerales en parte debido a la acción publicitaria de los vendedores de suplementos. La acción de los minerales en el organismo presenta una curva tipo U, es decir, que el exceso de concentración es igual de nocivo que el déficit. El déficit presenta síntomas metabólicos, mientras que el exceso origina toxicidad.

Los minerales funcionales están sometidos a una estricta regulación hormonal capaz de aumentar su absorción y disminuir su eliminación en caso de insuficiencia, así como de disminuir la absorción y aumentar la eliminación en caso de exceso. Una vez más el organismo sabe mucho más de nosotros e intenta adecuarse a las circunstancias externas para sobrevivir mejor.

Las vitaminas: 

Son sustancias funcionales y tampoco aportan calorías. Se clasifican en base a su composición química, diferenciando las hidrosolubles de las liposolubles. Las primeras son las vitaminas del grupo B y las vitamina C, mientras que las segundas son la A, E, D y K.

Las primeras no suelen presentar problemas de sobreingesta, pues son fácilmente eliminadas por la orina, aunque sí pueden presentar alguna consecuencia metabólica cuando se fuerzan sus cantidades con suplementaciones exageradas e injustificadas. Las segundas, en cambio, pueden presentar exceso más fácilmente.