El ejercicio físico es un pilar fundamental en cualquier proceso de pérdida de peso. No se trata solo de quemar calorías, sino de mejorar la composición corporal, aumentar el metabolismo, regular el apetito y favorecer un estado emocional que facilite la adherencia a la dieta. Cuando se combina una alimentación equilibrada con movimiento regular, los resultados son más estables y satisfactorios.
Sin embargo, es importante entender que el ejercicio no debe empezar de forma brusca. Muchas personas abandonan porque comienzan con rutinas demasiado exigentes, poco realistas o que no se adaptan a su nivel actual. El acercamiento al movimiento tiene que ser progresivo, amable y adaptado a cada persona. Caminar más, subir escaleras, hacer pequeños ejercicios funcionales o realizar sesiones cortas pueden ser grandes primeros pasos.
Además, la actividad física ayuda a preservar masa muscular durante la pérdida de peso, lo que evita el “efecto rebote” y mejora el gasto energético diario. También favorece el sueño, reduce el estrés y aumenta la motivación, tres factores clave para mantener hábitos saludables a largo plazo.
En Eco-nutrición te proporcionaremos las pautas principales para empezar, avanzar y mantener un plan de movimiento realista, seguro y sostenible.
Da el primer paso hacia un cambio completo: te acompañamos en el proceso.
Lee también la explicación sobre la dieta, los cambios conductuales y la calidad de los alimentos.
