Debes saber que molestias o patologías como el reflujo o acidez, hinchazón, gases, digestiones pesadas, diarreas (dieta diarrea), estreñimiento, SIBO, síndrome intestino irritable, Crohn, intolerancias, malabsorción o alergias alimentarias, hígado graso no alcohólico, pueden (o deben) tratarse con la alimentación.
El sistema digestivo es fundamental para nuestra salud. Todos sus órganos están interconectados por hormonas, las cuales permiten que las funciones digestivas se realicen correctamente y siguiendo el orden adecuado. De ahí que, cuando una parte se desequilibra, todo el digestivo acaba desajustándose como las piezas de un dominó. A menudo, estas disfunciones acaban originando problemas en otras partes del organismo (como migrañas, confusión mental, etc.).
Entender qué falló primero y por qué lo hizo es importante para empezar a solucionar el problema.
Profundizar en la historia clínica nos permitirá comprender cómo evolucionaron los síntomas y por dónde empezar a solucionarlos. Si quieres profundizar un poco más puedes leer este artículo sobre los principales problemas digestivos.
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